

Concepción: El proyecto es una reflexión sobre la cultura, los símbolos, códigos en el espacio y las escenas infinitas que aparecieron en nuestras mentes al pensar en las posibilidades visuales de la obra, cada una de ellas saltaba a la vida como en un video cuadro por cuadro, todas tenían un espíritu distinto por tanto no se quiso descartar ni una de ellas, buscando una escena inclusiva.
Por lo tanto se visualizo el ambiente lleno de elementos que se presentan como segmentos de vida, facetados en secciones de color que individualmente tienen una personalidad y una posición particular en el espacio y tiempo, pero que en conjunto representan la ida y venida de aportes, ideas, encuentros, sonidos, visuales, etc.
Espacialmente cada lugar donde se mire provocará una sensación de infinito movimiento, cada posición del espectador origina una nueva visual, por lo tanto el techo en si mismo puede ser un espectáculo, no es necesaria una presentación para que uno pueda ser participe de una puesta en escena, la diversidad de sus partes genera la vida del teatro como las diferentes obras a lo largo del tiempo.
La obra se presenta como un mural contemporáneo tridimensional; bajo la idea de pixeles que vistos a diferente distancia generen distintas imágenes. Al ser este un espacio real el descubrimiento de algo nuevo siempre estará presente.
Técnica: Conjunto de baldosas acústicas de forma cúbica que controlan la calidad del sonido en el ambiente. Cada una de ellas trabajada con tonos diferentes de colores rojo, blanco y amarillo, desfasadas en diferentes alturas, formando un patrón; mas al ser vistas en conjunto forman una escena irregular.